Narrativa
Alvarez, Julia. In the Time
of the Butterflies. Chapel Hill, NC: Algonquin Books, 1994.
325 pp.
Versión novelada del martirio de las hermanas Mirabal,
asesinadas por su oposición a Trujillo. Existe también
una traducción al castellano. En su novela anterior, How
the García Girls Lost Their Accent, Alvarez contaba
la historia de una familia inmigrante en EE.UU. en las voces
alternadas de las hermanas. Aquí hace lo mismo, en las
voces de las hermanas Mirabal. Tres de ellas murieron asesinadas
en un simulacro de accidente automovilístico el 25 de
noviembre de 1960, cuando estaban en camino para visitar sus
maridos, presos por Trujillo. La cuarta hermana vive apartada
de la política y sobrevive; la suya es la voz que introduce
la narrativa. Ayuda entender una variedad de experiencias sociales,
especialmente en el campo, durante los últimos años
del trujillato. Para otras novelas sobre la misma época,
vea Mario Vargas Llosa, La Fiesta del
Chivo, y Andrés L. Mateo, La
balada de Alfonsina Bairán.
En su ensayo "Doña
Aída, With Your Permission." Brújula/Compass,
no. 28 (1998): 12-13, Alvarez ofrece una respuesta imaginada
a la escritora dominicana Aída Cartagena Portalatín,
que la había retado por escribir en inglés. Dice,
"No, I am not a Dominican writer or really a Dominican in
the traditional sense. But you're right, Doña Aída,
I'm also not una americana. I don't hear the same rhythms
in English as a native speaker of English. I'm mapping a country
that's not on the map, and that's why I'm trying to put it down
on paper."
Baricco, Alessandro. 1997. Seda. Translated by X. González Rovira and C. Gumpert. Barcelona: Editorial Anagrama.
Como un poema, esta pequeña novela nos canta con
estrofas repetidas de la vida y las búsquedas de aventura en la
Europa de pequeñas ciudades del s. xix. En 1861 Hervé
Joncour emprende su primer viaje desde Lavilledieu para el fin del
mundo, o sea, Japón, para traer de contrabando los huevos de
gusanos de seda necesarios para la industria de la seda en su pueblo.
Repetirá este viaje varias veces a través de los
años, motivado no solamente por el afán empresarial sino
también por sus fugaces encuentros con una misteriosa mujer de
cara de muchacha con rasgos occidentales, que aparece junto al gran
señor japonés. El misterio de su identidad nunca se
desvela, pero como la exquisita seda japonesa, le caricia la
imaginación tanto en sus viajes como en su casa en Lavilledieu
con su esposa.
Benedetti, Mario. La vecina
orilla. Madrid: Alianza Editorial, 1994. 94
Cuentos: El presupuesto (1949), Réquiem con tostadas
(1966), El fin de la disnea (1965), Se acabó la rabia
(1956), y La vecina orilla (1976). Éste último,
el más largo (pp. 37-93) y más impresionante, contado
por un pibe de apenas 17 años que ya ha sido víctima
del terror oficialista en Montevideo y se encuentra tampoco seguro
en "la vecina orilla" del Río de la Plata, Argentina.
Boyle, T. Coraghessan. Tortilla Curtain.
New York: Viking Penguin, 1995. 355 pp.
Comedia grotesca sobre el encuentro malogrado entre unos paupérimos
mexicanos indocumentados y una comunidad exurbana de anglos con
un exceso de todo. Todo termina en un deslave monumental. Los
pobres mexicanos son tan ingénuos y bobos como los anglos
son crueles y rapaces. 00/3/15
Bucay, Jorge. Cuentos para
pensar. 12ª ed. Barcelona: Del Nuevo Extremo/RBA Integral,
1999.
Parábolas terapéuticas por un psicoterapeuta
gestáltico argentino. Tienen poca gracia como literatura
(hay otras versiones anteriores y mejores de casi todas estas
fábulas), pero sirven para plantear unas ideas de "Gestalt"
(o quizá del sufismo) de una manera muy simple. Parten
de "las 3 verdades": (1) lo que es, es, que significa
también, yo soy quien soy, y Tú eres quien eres.
(2) Nada que sea bueno es gratis. (3) Nunca hacer lo que no quiero.
El problema filosófico más evidente surge cuando
pretende elaborar la verdad 2, diciendo que, si a mí me
pasan cosas buenas, "He pagado por ellas, me las merezco."
Sin embargo "la aseveración 'me merezco todo lo que
me pasa incluido lo malo' no es necesariamente cierta."
Entonces, ¿si un tsunami me arruina la vida, a lo mejor
no lo merezco, pero si en cambio nazco en una familia acomodada
que me da muchas oportunidades, si lo merezco? Totalmente incoherente.
Verdad 3, que uno siempre puede rehusar hacer lo que no quiere,
si está dispuesto a pagar el precio (que puede ser muy
alto), recuerdo haber leído en Sartre; es una verdad difícil
pero muy importante. La que me gusta más es la verdad
1, también difícil de aceptar a veces. 20050207
Cela, José Camilo. La
colmena, Clásicos Castalia. Madrid: Editorial
Castalia, 1989.
Madrid, invierno de 1943, es una colmena donde sendos personajes
siguen sus instintos y tímidos deseos, tratando de sobrevivir
con algún rasgo de dignidad bajo el frío, la pobreza
y la represión de los recién victoriosos franquistas.
Sus vidas entrecruzan en el café "La Delicia"
de la repugnante y gritona doña Rosa, el bar "Aurora"
del anarquista y veterano del ejército republicano Celestino
Ortiz (que puso ese nombre al bar porque es gran admirador del
libro Aurora de Nietzsche, que lee como si fuera la Biblia),
y la "casa de citas decente" de la Celia Vecino, viuda
de Obdulio Cortés. La señorita Elvira, "buscona
asidua del café de doña Rosa" (según
el Índice de Personajes en esta edición) tiene
un sueño/pesadilla donde unos enanos se masturban y un
terrible tigre se le lanza encima y se convierte en gato-amante.
Otros momentos memorables incluyen cuando don Roque, médico,
y su hija Julita se cruzan en la escalera de la casa de citas
de Celia (donde a Roque le espera su querida de turno, y Julita
acaba de dejar a su amante), y cada uno inventa una excusa para
estar allí; la rabia y orgullo de Petrita cuando decide
aceptar prostituirse para ganar dinero para curar a su novio,
que está en cama con tuberculosis; la muerte de la anciana
Margot, madre de el mariquita de 53 años Julián
Suárez, "la Fotógrafa", aparentemente
estrangulada pero no se sabe por quien, y la noche que pasan
"Fotógrafa" y su amante Pepe el Astilla en carcel.
Entre más de cien personajes con nombre y señas,
no hay uno cuya historia toma precedencia sobre las otras, pero
la que se destaca un poco más (y concluye la novela) es
el de Martín Marco, "un hombrecillo desmedrado, paliducho,
enclenque, con lentes de pobre alambre sobre la mirada",
que raras veces tiene un duro (cinco pesetas), ni tiene trabajo
ni carrera, pero escribe poesías y tiene una idea vaga
de ser escritor, y al final de la obra está buscado por
la policía, posiblemente por haber militado en el FEU
(Federación Española, o Estudiantil (?), Universitaria)
durante la II República. 20040716
Cercas, Javier. Soldados de Salamina.
Barcelona: Tusquets Editores, 2001. 209
No tiene nada que ver con la batalla de Salamina (entre
áticos y persas, 480 a. de j.c.), pero sí con los finales
días de la República en España, y especialmente el
frustrado fusilamiento de un fundador de la Falange, Rafael
Sánchez Mazas, por los milicianos en desbandada. Al final Cercas
encuentra a un viejo veterano, Antoni (o Antonio) Miralles, que pudo
haber sido el miliciano que se negó a matar al falangista
fugitivo cuando lo encontró escondido en el bosque; sea
él o no ese miliciano, el hombre sirve a Cercas para dar un
viraje hacia la izquierda de buenas intenciones, elogiando a ese
veterano de todas las guerras (luego de la de España, se
alistó en la Legión Extranjera francesa, combatió
en el Magreb, luego fue parte de las fuerzas voluntarias de LeClerc,
que rechazó el gobierno de Vichy, y así luchó en
Libia y luego estuvo entre los primeros a entrar París
liberada). Para Cercas, ese viejo Miralles representa la verdad de una
famosa frase del facho José Antonio Primo de Rivera, que
solía decir que en última instancia siempre ha sido un
pelotón de soldados que ha salvado la civilización. Para
Cercas, Miralles y su pelotón luchando en Libia y Francia
salvaron la civilización de los que pensaban como Primo de
Rivera. Un libro muy elogiado en España, a pesar de sus muchas
divagaciones, quizá porque ayuda entender como las
pequeñas decisiones se suman para producir o resolver los
grandes conflictos. (2002/1/3)
Cervantes Saavedra, Miguel de. Don
Quijote de la Mancha. Edición curada por Juan Alcina
Franch. 1981 ed. 2 vols. Vol. 1. Barcelona: Bruguera, 1605. 659
pp.
Comiquísimo. Está escrito en un lenguaje sencillísimo,
salvo en los discursos donde la complicación es en sí
el chiste, como en las películas de Cantínflas.
El tema es la locura de la gente que, como don Quijote, toma
la ficción por la realidad. Claro, ese fenómeno
ya no puede ocurrir en nuestra era iluminada, ¿no es cierto?
Pero el lamento del Cura y el Canónigo sobre la mediocridad
del arte comercializado sí suena contemporáneo.
(00/7/24)
Coelho, Paulo. O Alquimista.
Rio de Janeiro: Editora Rocco Ltda., 1999. 247 First published
1988.
Muy simple portugués, muy simple la historia. La tónica
recuerda Le petit prince de Antoine de Saint Exupéry,
pero el mensaje es más materialista : puedes conseguir
cualquier cosa que quieras, si lo quieres de verdad. En este
caso, el "rapaz" (chico), humilde pastor en España,
quiere riquezas y mujeres. ¡Qué original! La consigna,
repetida varias veces, es, "Tudo é uma coisa só,"
o "Todo es una misma cosa". Quiere decir que el universo
es una sola máquina en que toda pieza apoya el funcionamiento
de lo todo. Lo único que tienes que hacer es insertar
tus deseos en esa máquina y, mágicamente, todo
el universo conspirará para cumplir tu "lenda pessoal"
("leyenda personal", o sea, tu destino o mito particular).
Así, ¡a desear se ha dicho! Si no consigues tu deseo,
es que no estás deseando con suficiente fuerza. (00/9/1)
Compán, Salvador. Cuaderno
de viaje. Planeta, 2000.
En España en 1874, un joven escritor idealista viaja
desde Madrid al remoto y rústico pueblo de Aroca, cerca
de Cazorla en Jaén, para escribir las memorias falsas
para un pariente rico y corrupto. Para salvar su consciencia,
se propone escribir en secreto una novela que contará
la verdad, pero los dos proyectos se sabotean mutuamente y al
final nos deja sólo este cuaderno de notas sobre la tenebrosa
y vergonzosa historia familiar. Es una saga de extrema violencia
y expoliación de parte de unos hombres sin ley, Saturio
Seisdedos y su hijo Elías -- "los Saturios"
-- que acumulan la riqueza familiar; de la continua humillación
de Cándido Espejo, el que quiere borrar su verdadera vida
a través de las memorias falsas, por parte del hijo de
Elías, el refinado y arrogante Rafael Seisdedos; y finalmente
de la autodestrucción de Rafael, a cause de su obsesión
con una joven y hermosa puta. Hay algunos misterios que se aclaran,
y uno que no-- ¿quién mató cual cerdos de
leche a los dos Saturios? El autor contextualiza su historia
tras repetidas referencias a las luchas nacionales entre el liberalismo
y el autoritarismo, entre la guerrilla contra la ocupación
francesa (en que participan los Saturios) hasta la disolución
de la primera República en 1874, y con el contraste entre
la brutalidad del despotismo rural con el aburguesamiento y relativa
sofisticación de las urbes (hay escenas en Madrid, Jaén
y Úbeda). Nos presenta algunos personajes memorables,
especialmente los monstruosos "Saturios" y, al otro
extremo, la innocente y tierna puta Ana Barcena. Lo que no vunciona
bien es la estructura de la novela, que es más un ensamblaje
de piezas dispares que un todo coherente. Hay pequeños
episodios que no van a ninguna parte y tampoco apoyan las otras
piezas de una manera evidente (la muerte de una mula de la diligencia
que va para Aroca, las ilusiones amorsas del narrador con diversas
mujeres que apenas conoce, las declaraciones furibundas del sacerdote
rufián e hijo bastardo de Elías Seisdedos, etc.)
y muchas conversaciones y reflexiones que tampoco avanzan la
historia. Fue por esta razón, creo que varios lectores
de nuestro club abandonaron el libro antes de llegar a su parte
más intensa, que viene como una sorpresa hacia el final:
el amor de Rafael Seisdedos por Ana Bárcena -- si se puede
llamar "amor" a una obsesión que no permite
ninguna autonomía de parte de su objeto. Es tan impactante
este episodio que casi borra de la memoria del lector, como se
borra de la novela misma, al instigador original del viaje del
escritor, Cándido Espejo. Total que el aspecto más
interesante es la ilustración de un esfuerzo por escribir
la historia como falsedad y la ficción como historia real.
12 mayo 2005 (selección del Club de Lectura de la Biblioteca
de Carboneras)
Cortázar, Julio. Libro
de Manuel. Barcelona: Bruguera, 1981.
Cortázar escribió esta novela, la más
abiertamente política de toda su obra, en Paris y Saignon
(Provence), 1969/1972, incorporando noticias de los diarios franceses
y sudamericanos en las experiencias de los personajes. Se trata
de un grupo de jóvenes argentinos, apoyados por algunos
sudamericanos (un panameño, un chileno, uno o dos brasileños)
y un par de franceses, que forman la Joda, para luchar contra
las dictaduras militares sudamericanas y la dictadura de la burguesía
francesa de diversas maneras atrevidas y hasta absurdas (pegando
gritos en los cines, por ejemplo). Su máxima empresa es
mucho más seria: secuestrar al coordinador europeo de
los servicios de inteligencia sudamericanos, para canjearlo por
la libertad de presos políticos en Argentina, Brasil y
otros lugares. Para realizar el sucuestro, necesitan hacerse
pasar por zoólogos para importar a París un pingüino
turquesa de Malvinas y unos peludos reales, con el verdadero
motivo de hacer llegar escondidos en los contéiners US$25
mil en billetes falsos (fabricados por un viejo amigo en Córdoba).
Mientras preparan esta complicada hazaña, los padres del
bebé Manuel, Patricio y Susana, recopilan recortes de
los diarios principalmente sobre horribles abusos cometidos
por fascistas sudamericanos, mezclados con otros artículos
que dan testimonio de las absurdas pretensiones de la clase media
en un libro para que Manuel, cuando sea grande, se entere
de la época en que lucharon sus padres.
Otros personajes memorables son Marcos, el capo que planea
la operación y tiene todos los contactos con cómplices
franceses y de otros países; el que te dije, que parece
ser el autor y que observa irónicamente su propia incapacidad
de aportar mucho en esta aventura; Lonstein, "el rabinito",
que se mantiene al margen de la Joda pero a quien Marcos et al.
confían sus planes y Susana su bebé (Manuel) mientras
salen a enfrentar lo que podría ser su muerte; Ludmilla,
una actriz polaca (le gusta leer a Ceslaw Milosz) que, como todos
los demás personajes, habla una perfecta jerga argentina;
Andrés Fava, argentino que no puede decidirse entre Ludmilla
y su otra amante, la librera francesa Francine. Andrés
tampoco logra decidirse, hasta el último momento, entre
quedarse en casa con sus discos favoritos o incorporarse en la
peligrosísima operación de la Joda.
El libro salió en 1973, año en que Susana lo
compró y lo leyó, dejándomelo como recuerdo
misterioso cuando, después de nuestro breve e impactante
encuentro en La Habana, ella y yo tomamos vuelos para distintas
partes en enero de 1974. Porque me lo había dado ella,
tenía que leerlo, inmediatamente. Pero ¿qué
puedo haber comprendido de tan extraño artefacto? Ni siquiera
sabía descifrar las frases del rabinito y los demás.
El pingüino, quizá. Perdí esa copia hace décadas,
cuando perdí a Susana durante 3 años tristes. Recuperé
a Susana, y más recientemente, en Montevideo, pude comprar
otro ejemplar del Libro de Manuel. Ahora sí entiendo suficiente
del hablar argentino, y de otras cosas.
Para leer fragmentos, vea Libro
de Manuel. 2004.12.12
Chacón, Dulce. La voz dormida. Madrid: Alfaguara, 2002.
Es 1942, la II República española
recién ha sido derrotado y Hortensia, antigua miliciana y
guerrillera comunista, está presa en la terrible prisión
feminina de Las Ventas en Madrid y encinta, mientras su marido sigue en
la lucha armada clandestina. A través de ella, conocemos las
vidas de muchas otras presas y de sus familiares angustiados. Un
Consejo de Guerra la condena a muerte, postergando el fusilamiento
hasta que dé a luz, y entonces el protagonismo pasa a su hermana
menor Pepita -- basada en una verdadera mujer del mismo nombre. Pepita
no es de portar armas como su hermana, sino una muchacha asustadiza y
despavorida que ni siquiera quiere saber del partido. Pero supera el
miedo para hacer cosas muy atrevidas, primero para apoyar a su hermana,
después para criar a la hijita que ésta le deja, y por
muchos años para ayudar a un novio que casi nunca puede ver, un
temido jefe guerrillero que cae en manos del régimen y dura
decadas en prisión.
Fue la última novela de Dulce Chacón, que murió en 2003 a los 49 años.
Para documentarse, trabajó más de cuatro años
leyendo todo lo pertinente y recogiendo testimonios orales. Es una
historia tremendamente impactante, una novela construida de episodios
reales vividos pero callados durante y después de la dictadura
de Franco.
Chambers, Aidan. 2001. Postales desde tierra de nadie. Traducción del inglés (Postcards from No Man's Land) por L. J. Buil. Barcelona: Muchnik Editores.
En
1995, 51º aniversario de la batalla de Arnhem en Holanda, un chico
inglés de 17 años, tímido pero curioso, viaja solo a Ámsterdam para
conocer a Geertrui, la mujer que cuidó a su abuelo malherido en la
batalla. Descubre un secreto de la familia y a un primo hermano, y
adquiere confianza sexual y los principios de madurez frente a
problemas de la vida. En el curso de sus averiguaciones, vemos muchas
escenas de la Holanda actual y en las memorias dictadas por la
moribunda Geertrui vivimos momentos de la famosa batalla (la mayor
invasión aérea en la historia, de paracaidistas ingleses contra los
alemanes, pero que terminó muy mal para los aliados) y sus secuelas
para la población civil. Las descripciones de paisajes rurales y
urbanas a veces son excesivas, y sobran personajes que aparecen por
momentos y después no contribuyen a la historia. Ganó el Carnegie Medal
por literatura juvenil, pero aparte de alguna información histórica o
turística, será de escaso interés para el lector adulto. 2005-11-26
Dai Sijie. Balzac y la joven costurera china. Edición original: Balzac et la Petite Tailleuse Chinoise (Gallimard, 2000). Trans. Manuel Serrat Crespo. 10e, 2004 ed. Barcelona: Salamandra, 2001.
Dos adolescentes burgueses, remitidos por el maoismo a una
aldea paupérrima en las montañas para
"reeducación" mediante las labores del campo en los 60,
encuentran a una joven y guapa costurera analfabeta a quien
enseñan a leer y disfrutar los relatos de libros clandestinos
(incluyendo traducciones de Balzac), que le dan ideas y ánimo
para abandonarlos a ellos y a su abuelo el costurero para ir a hacer
una nueva vida en la ciudad. La inmensa ignorancia y sugestibilidad de
los campesinos, los sufrimientos de los jóvenes "reeducandos", y
sus fantasías adolescentes se describen detalles vívidos.
La "reeducación" de jóvenes urbanos que era en realidad un intento de
asnarlos, quitarles sus conocimientos y su tendencia de pensar
independientemente. Fue una experiencia por la que pasó el mismo Dai
(nacido en 1954 en Fujian, "reeducado" entre 1971-74), que aquí
recuerda sin amargura, pero con algo de tristeza y mucho humor. 20070517
Delibes, Miguel. 1950. El camino. Barcelona: Ediciones Destino.
El camino de la vida que quieres seguir no es necesariamente
el que te obligan a tomar, descubre un chico de 11 años en un
pueblo pobre en el norte de España, circa 1945-50. David,
“el Mochuelo”, tendrá que abandonar el pueblo
mañana, porque su padre el quesero ha decidido que
debería estudiar en una escuela de frailes en la ciudad,
“para progresar” – es decir, para llegar a ser algo
más que su padre. Y el chico pasa su última noche en su
querido pueblo recordando todo lo que ha visto, sentido y aprendido.
Los recuerdos del chico de sus travesuras junto a sus amiguitos el
Moñigo y el Tiñoso, de la piedad egoísta de la
Guindilla Mayor (las “Guindillas” son tres hermanas
solteronas y desagradables), la Lepóridas (otras hermanas, todas
con labio de liebre), el Manco, el cura don José, “que era
un gran santo”, et al., forman un retrato simpático,
triste y cómico de ignorancia e inocencia de la España
rural. La escena que me hizo reír más era el romance,
provocado por una carta falsa escrita por los chicos, entre la
ignorante y furibunda Sara, hermana mayor y flagelo del Moñigo,
y el pretencioso y poco apuesto maestro de escuela apodado el
Peón. Pero la caída de su castidad puritana de la
Guindilla Mayor, y la muerte de un compañerito del Mochuelo, son
también memorables. Afortunadamente, Delibes no se limita
estrictamente a los recuerdos del niño, sino también nos
hacer entrar en los pensamientos de otros personajes adultos – la
Guindilla, el Manco, y otros – para rellenar el contexto de esta
simple historia del chico. 060124
Delibes, Miguel. La hoja roja,
Biblioteca Básica Salvat de Libros RTV. Salvat
Editores, S.A. con la colaboración de Alianza Editorial,
S.A., 19??
Un anciano que sólo espera la terminación de
su vida encuentra a una jóven que no sabe cómo empezar
la suya. La Desi es más bruta que la pila de un pozo (como
le dice una amiga) cuando llega de su pueblo y empieza a trabajar
como criada del viejo Eloy, que repite continuamente que le "ha
salido la hoja roja" (del librito de papel de fumar, que
advierte que sólo quedan cinco hojas), y el decir de un
amigo de juventud de que la jubilación es la antesala
de la muerte (y que ese amigo se había ido hace más
de 20 años sin guardar antesala). El viejo, tímido
toda su vida de 70 años, hace esfuerzos por reconectarse
con antiguos compañeros de trabajo (53 años en
aseo urbano), del club de fotografía, y cuando éstos
lo rechazan, finalmente con su hijo en Madrid, donde ve que es
un estorbo. La Desi, que se considera vieja porque soltera a los
20 años, hace todo lo posible por comprometer a casarse
a un chico de su pueblo tan bruto y hasta más cerril que
ella, cuando éste llega a la ciudad para la mili (servicio
militar); pero el chico ("el Picaza") sólo quiere
aprovechar de ella (para el lavado de ropa y las relaciones
sexuales, que ella no concede) y finalmente comete una locura
tan grave (degüella a una mujer en la calle porque le mentaba
la madre porque él le había tirado una rata muerta
a la cara) que termina en un calabozo militar, haciendo añicos
las ilusiones de la chica. Al final el viejo Eloy y la Desi aceptan
que se necesitan mutuamente, y él le propone el matrimonio.
Escenas memorables: nochebuena, cuando el viejo le manda a la
chica a comprar una botella de clarete, se emborrachan (con muy
poco) y empiezan a cantar y hasta bailar (torpemente) las canciones
de boda que la Desi recuerda de su pueblo; Eloy en el cementerio,
después del entierro de su último amigo de juventud,
Isaías, lee las lápidas de otros y recuerda las
muchas historias de esas personas que las lápidas no cuentan;
el bochorno del viejo cuando visita al hijo en Madrid y no puede
hacer ni que el hijo se sonría ni que la nuera le diga
"padre"; Eloy llevando a la chica al cine por primera
vez en la vida de la joven. Todo ocurre en 1955 en un Valladolid
donde nada cambia, salvo que en lugar de un rey (Desi ni siquiera
sabe que significa "rey") hay un Franco en los titulares
que Desi, bajo la tutela paciente de Eloy, se esfuerza por leer.
Libro muy sentimental, con un conmovedor retrato de la vejez
y otro de la bruteza obstinada de la vida de pueblo, que hace
más comprensible los delirios de los analfabetos aferrados
a sus creencias ya sea en el Talibán o en otras partes.
2004.08.09
Durón, Rodolfo. Aventuras
galantes de un chofer particular. México: Librerías
Teocalli, 1982.
Pornografía social. Lauro Castillo, el chofer cuyo
falo está siempre enhiesto, cuando no erguido o, muy muy
brevemente, fláccido, pretende chantajear al millonario
don Armando y coger a su esposa e hija. Armando cuenta (a su
esposa!) de su amor con la obrera Ofelia (madre de Lauro): "Ofelia
me mordía y chupaba codiciosa mi pene, y yo metía
mi lengua dentro de su vagina, mientras mis ojos contemplaban
la curva de sus nalgas prisionando mi rostro que apenas podía
respirar," etc. Lauro resulta ser hijo bastardo de Armando
y Ofelia; se se enamora de Clara. Todas esas complicaciones el
autor resuelve de la manera más simple: en las dos páginas
finales, la amante abandonada por Lauro, Dolores, mata a balazos
a Lauro y Clara. (1982.10.28)
Eslava Galán, Juan. En
Busca Del Unicornio. 2001 ed. Barcelona: Planeta, 1987.
Se imagina Castilla antes de la caída de Granada y
los viajes de Colón, y cómo hubieran sido los primeros
contactos de cristianos blancos con Africa negra. El narrador,
Juan de Olid, por orden del rey Enrique
IV, sale en 1471 como capitán de un partido
de ballesteros y con una supuesta doncella y un fraile, para
buscar un cuerno de unicornio, que el rey supone que le curará la impotencia sexual. Hay episodios
violentos, tiernos y cómicos en una epopeya que dura 17
años en Africa, y cuatro más en Portugal y España
hasta que Juan, el único sobreviviente de la expedición,
puede finalmente depositar el fragmento de cuerno de rinoceronte
en la tumba del difunto Enrique IV, muerto suponemos sin recobrar
la ansiada virilidad. Está contado en un castellano pseudoarcáico,
y con la mezcla de ingenuidad y determinación de Don Quijote
y Sancho Panza juntos. Aunque el propósito del viaje sea
absurdo y cómico, crea pretexto para dar una idea de lo
que sufrieron los conquistadores españoles de verdad,
los que fueron a América.
Flaubert, Gustave. Madame Bovary. Mœurs de Province. 1856. Éditions Gallimard, 2001.
Édition présentée, établie et
annotée par Thierry Laget. Préface pp. 8-42; Roman,
47-446; Dossier (Chronologie, Notice, Bibliographie, Notes) 449-513.
Emma Roualt, una muchacha bonita criada en el campo, sin
ninguna experiencia real del amor pero adicta a novelas
románticas, se casa con un médico rural (Charles Bovary)
que le aburre, y (después de otras tentativas de adulterio que
no resultan) se deja seducir por el señorito rico de Yonville
hasta que él -- asustada por sus demandas cada vez más
extremas -- la abandona, y luego por un tímido aprendiz de
notario en Rouen, gastando tanto para esta aventura (hoteles y
restaurantes caros, nuevos vestidos, regalos para el amante) que
arruina a su marido (que no sospecha nada) y agota sus
posibilidades de seguir viviendo así, y, como no soporta la idea
de vivir de otra manera, se suicida. Las descripciones de los
personajes y paisajes de “Tôstes” y
“Yonville” (pueblos ficticios) y de Rouen son agudas y
muchas veces cómicas, y Flaubert te hace sentir la
pasión, la vergüenza y humillación y todas las otras
emociones de Emma, de Charles, de cada uno de los amantes, y hasta del
ridículo y pretencioso farmacéutico Homais. La manera de
hablar de cada uno está claramente diferenciada. El ejemplo
más extremo del contraste de discursos se da en el
capítulo sobre "les comices"
(la feria rural en Yonville), cuando el señorito Rodolphe
Boulanger seduce a Emma con un discurso melancólico,
filosófico y absurdo (básicamente, que a pesar de toda su
riqueza y sus privilegios, se siente desesperadamente solo porque nadie
realmente lo comprende) mientras el representante del prefecto del
distrito trata de seducir a todos los campesinos con un discurso
burocrático, grandilocuente e igualmente absurdo. Flaubert se ha
cuidado mucho del ritmo y sonido de sus oraciones, variándolos
según la emoción que quiere inducir en el lector. Por
eso, si puedes, merece el esfuerzo leerlo en su versión
original, en francés.
Fontanarrosa, Roberto. El Rey de la milonga y otros cuentos. Narrativa Argentina. 5a ed. Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 2007.
El
cuento del título, "El Rey de la milonga" y "Una interesante
observación sobre las narigonas" son los más cómicos de los chistes
alargados en esta colección. Quizás me impresionaron porque son los más
sociológicos, para decirlo así. El "Rey de la milonga" nos revela todo
un estilo de vida y de ilusiones en la vida nocturna de Buenos Aires;
la "observación sobre las narigonas" es un análisis de una dinámica de
conversación muy típica entre hombres en un bar, donde todos se cuidan
de mantener el equilibrio, esquivando cualquier tema de gravedad que
pudiera sacudir ese equilibrio. Los demás cuentos son más simples y
previsibles, pero casi siempre genialmente contados.
Fuentes, Carlos. 1959. Las buenas conciencias. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.
Las
"buenas conciencias" -- o sea, la hipocresía y la autocomplacencia de
la burguesía provinciana -- triunfan sobre la juvenil rebeldía de un
muchacho idealista en Guanajuato, c. 1946. Fuentes se permite entrar en
las cabezas no sólo del muchacho conflictuado, Jaime Ceballos, sino
también en las de la gente que lo oprime y lo sofoca (sus tíos, que lo
están criando), las dos personas fuera de su círculo social que le
muestran otras posibilidades, y del pobre cura Obregón, que resulta ser
un hombre más inteligente y complejo de lo esperado. Hay descripciones
bellísimas de Guanajuato, de las pasiones y frustraciones de esos
burgueses, y de cómo pasa el tiempo en una ciudad de provincia -- como
en el capítulo 4, que empieza "Cada año de la vida…" Al final, es un
estudio sociológico de un caso inventado pero realista, triste y muy
creible y, en muchos momentos, muy conmovedor.
Fuentes, Carlos. La muerte
de Artemio Cruz, Lecturas Mexicanas. México,
D.F.: Fondo de Cultura Económica, 1983.
Muestra como se institucionalizaron la corrupción y
la injusticia en México desde la revolución, a
través de la biografía de Artemio Cruz (n. 1889,
m. 1960) que, en su lecho de muerte, recuerda episodios de su
vida. Hombre alto (1,85 m.), fuerte y buenmozo (ojos verdes,
pelo crespo) en su juventud, es una mezcla de gran audacia y
egoismo materialista, siempre buscando la mejor manera de salvar
el pellejo y enriquecerse. Como teniente carrancista en 1915,
huye las balas villistas y abandona un soldado suyo herido, pero
(por un malentendido) es aplaudido como heroe; luego de la guerra,
recurre a mentiras y chantaje para obligar al viejo hacendado
reaccionario Gamaliel a darle su hija en matrimonio y control
de sus tierras; entonces manipula y defrauda a los campesinos;
electo diputado, traiciona al presidente de la República
para alinearse con otro más fuerte; llega a ser dueño
de un poderoso periódico que hace y destruye carreras
políticas, fulmina contra los "comunistas" y
apoya la venta de las riquezas patrias a los norteamericanos
siempre que le paguen la comisión elevada que exige.
Ya viejo y feo, compra la compañia de una joven para vacaciones,
y más viejo actúa como rey, "el momia de Coyoacán",
para ofrecer en su enorme casa una cena y baile costosísimo
para ostentar su poder. Ha amado y perdido a tres mujeres:
Regina, que viola violentamente durante la revolución
pero que llega a quererlo y luego es muerta por los enemigos;
su esposa Catalina, que lo repudia, por haber humillado a su papá
(don Gamaliel), y Laura, mujer inteligente y madura, separada
(o divorciada?), que Cruz pierde porque teme romper abiertamente
con su esposa. También quiere a su hijo Lorenzo, que,
creyendo imitar al padre que supone revolucionario heróico,
a los 17 años va a luchar por la República en España
y muere en la fuga hacia Francia. Sólo en la experiencia
de Lorenzo en España, y en las últimas páginas
donde vemos la niñez de Cruz y aprendemos que es
hijo bastardo de otro hacendado y de una sirvienta mulata,
nos apartamos del punto de vista de AC.
Los cambios de tiempo, la fragmentación de la narrativa y la falta de
indicación clara de quién está hablando
hacen muchas veces difícil la lectura. Las descripciones
de objetos y acción son realmente impresionantes.
García Márquez, Gabriel. Cien
años de soledad. Bogotá: Editorial La Oveja
Negra, 1980. 347 Primera edición, 1967.
Sobre esta novela fundamental de la literatura latinoamericana
y mundial del siglo XX he escrito todo un libro. Vea mi Monarch
Note, editado por Barnes & Noble Books, 1987, 1998.
García Márquez, Gabriel. 1994. Del amor y otros demonios. New York: Penguin Books.
Un fraile exorcista se enamora de una niña supuestamente
poseída por el demonio en Cartagena de Indias, s. xviii; en
realidad la niña Sierva María, hija del bruto y
pusilánime Marqués de Casalduero y una mujer que odia a
los dos, se ha criado entre los esclavos negros de la casa y sus
demonios no son otra cosa que las costumbres y lenguas africanas. La
historia surge del descubrimiento por GGM en 1949 del cadáver de
una niña con pelo muy largo en una cripta antigua que se
está derrumbando.
Greene, Graham. El tercer hombre. The Third Man, 1950. Trad. Barbara McShane y Javier Alfaya. Madrid: Alianza Editorial, 2001.
Harry Lime, un hijo de puta inteligente y encantador, invita
engañosamente (haciéndole creer otra cosa) a Rollo
Martins, antigua víctima de sus travesuras en colegio, a
participar en fechorías más siniestras del estraperlo de
penicilina (con consecuencias mortales) en Viena en la posguerra
(1948); pero cuando llega Rollo, descubre que Harry ha muerto en un
extraño accidente de tráfico. La historia central
es el descubrimiento por el torpe pero persistente Rollo de la
falsedad del que creía un gran amigo; la atmósfera es de
una Viena medio destruida,
ocupada y dividida en la superficie por sus vencedores (ingleses,
norteamericanos, franceses y rusos, cada sector con su policía y
reglas) pero unida bajo tierra por el gran sistema de alcantarillado,
en un invierno frío.
Como dice Greene en la introducción a la edición de 1976, “El tercer hombre
no fue escrito para ser leído, sino para ser visto”
-- como base para el guión que le había encargado
Alexander Korda. No lo publicó hasta un año
después de que saliera la película, The Third Man (1949),
con Joseph Cotten como Rollo Martins (con el nombre cambiado a
“Holly”) y Orson Welles como Harry. Esta intención
cinemática seguramente explica porque Greene pone más
atención a la atmósfera y la luz de Viena que a explicar
la lógica del complicadísimo compló de Harry Lime
o a desarrollar los otros personajes (la actriz y ex-amante de Harry,
otros conspiradores, el policía inglés que narra la
historia). En breve: funcionó muy bien como guión de cine
(magistralmente dirigido por Carol Reed), pero como literatura es meramente una curiosidad y ligera diversión.
Jarnés, Benjamín. Elogio de la impureza. Invenciones e intervenciones.
Colección Obra Fundamental. Ed. Domingo Ródenas de Moya.
Madrid: Fundación Santander Central Hispano, 2007.
Selección de escritos publicados o escritos
entre 1925 ("Paula y Paulita") y 1937 ("Discurso a un combatiente",
antes inédito) por el escritor de vanguardia más admirado
en España ca. 1929, y después repudiado u olvidado por su
falta de compromiso con uno u otro bando en la guerra civil --
creía en la república, eso sí, y la sirvió
como oficial del ejército, pero rechazaba todo dogma, falangista
o marxista. Las descripciones de lugares y de estados de ánimo
son deliciosas y convincentes, de un gran sentido de humor envuelto en
gran erudición con metáforas sorprendentes pero que
parecen exactas. Para una nota más extensa, incluyendo un
resumen de su "novela" más famosa (en realidad, 3 cuentos
posiblemente con el mismo narrador), El profesor inútil, pulsa el blog Arlequín de palabras de 2007.09.08.
Jiménez, Blas R. El
Nativo (Versos en cuentos para espantar zombies). Santo Domingo:
Editora Búho, 1996. 70 pp.
En 20 versos cortos, Jiménez presenta impresiones de
la historia dominicana, desde el punto de vista de un imaginado
observador negro sabio y sardónico. Mi favorito es Núm.
14, que empieza así: "Cuando el hijo del general
trajo la moda de los espejuelos oscuros. ... Cuando la intelectualidad
era cómplice y culpable." Dedicado por el autor,
en la Librería La Trinitaria, 011602
Khadra, Yasmina. (2003). Las golondrinas de Kabul. Madrid, Alianza Editorial.
En Kabul destruido por la guerra y gobernado por los talibán
(1996-2001), un carcelero se amarga con el régimen porque no quiere
repudiar ni puede curar a su mujer moribunda, y pierde los estribos
totalmente cuando se enamora de una joven viuda condenada a muerte por
lapidación, y su mujer se ofrece para cambiar lugar (bajo burka)
con la condenada para que ésta se salve y se haga su mujer. Kabul un
lugar miserable, donde los talibanes te cruzan la cara con fusta si te
ríes en la calle o faltas a la mesquita, las mujeres están totalmente
encerradas en sus casas o bajo sus burkas,
y hasta hombres educados y decentes se suman a la histeria de la
lapidación; las únicas salidas posibles son la muerte o la locura. Los
personajes son apenas esbozados, cada uno representando un tipo de
sufrimiento o intolerancia violenta sin mucha complicación emocional o
biográfica, y es casi imposible distinguirlos por su manera de hablar.
Por lo tanto, las terribles experiencias que cuenta la novela parecen
abstractas y no hacen todo el impacto en el lector que esas
experiencias sugieren para ellos. ("Yasmina Khadra" es el seudónimo --
nombre de su mujer -- del ex comandante del ejército argelino Mohamed Moulessehoul.) Otra selección del Club de Lectura de la Biblioteca de Carboneras.
Laforet, Carmen. Nada,
Clásicos Españoles. Madrid: El País,
2004.
Son dos historias: la de Andrea. huerfana de 18 años,
criada en un pueblo, que descubre la vida urbana con sus posibilidades
y peligros en Barcelona en la posguerra, y la de las pasiones
locas de sus parientes en la muy decaída casa de la calle
Aribau donde ella pasa sustos, hambre y sorpresas ese año.
La tía Angustias, pía y represiva, oculta un terrible
secreto de un amor ilícito, y ella y su hermano Juan se
insultan mutuamente. Juan se cree un pintor genial, y se pone
violento cuando sabe que su mujer Gloria vende sus lienzos invendibles
a un trapero y sostiene la casa y su crío con las ganancias
de juegos de naipes (hace trampitas) en el bar de su hermana.
El otro tío de Andrea, Román, tormenta a su hermano
Juan de mil maneras, incluyendo insultar a Gloria. Román
es el personaje más siniestro: pintor mucho más
talentoso que Juan y músico genial, usa sus talentos nada
más para burlarse del mundo y herir a personas inocentes.
Siendo dirigente importante de la República, cambió
de bando a ver el éxito de los Nacionalisas e hizo que
el hermano también traisionara; entonces había
aprovechado la huída de Juan para seducir a su mujer Gloria.
Su turbia y destructiva carrera termina cuando cruza con la muchada
Ena, hija de una de sus antiguas víctimas y la mejor amiga
de Andrea, que lo frustra en su último intento de herir.
Publicado originalmente en 1944, cuando Laforet tenía
23 años, y ganó el primer Premio Nacional de Literatura.
Presenta un vívido retrato de la Barcelona mal herida
por la guerra y todavía sufriendo los resabios de esa
violencia. Cf. Ruiz Zafón, Carlos. La
sombra del viento para una visión mucho más
reciente y fantástica (i.e., menos realista) de ese mismo
lugar y tiempo.
Mankell, Henning. La quinta mujer. Tr. Marina Torres. Andanzas. Barcelona: Tusquets Editores, 2000.
El famoso policía sueco Kurt Wallander, en la
normalmente tranquila ciudad sureña de Ystad, enfrenta una serie
de homicidios especialmente crueles y ostentosos que lo llevan a
investigar la historia de mercenarios suecos en el Congo Belga en
época de Kasavubu, Lumumba y Dag Hammerskjold, la homosexualidad
oculta y el maltrato de mujeres. Pero el tiempo en Ystad en
otoño es muy feo (aguanieve, frío, oscuridad), el equipo
de policía está cansado, y la investigación avanza
muy lentamente. Más grave aún, la prosa es lúgubre
sin tregua, sin chispa de alegría o humor, lo que hace la
lectura tan trabajosa como la investigación policíaca. La
acompañé por más de 300 (de las 481) duras y
deprimentes páginas, pero la verdad, ya no me interesa mucho la
crisis de media edad de Wallander, ni la improbable asesina, ni bancar
ni una página más del tiempo desagradable de Ystad.
Supongo que al final resolverá el caso. (Otra selección
del Club de Lectura de la Biblioteca de Carboneras.) 20070428
Martín, Luis G. (2002). El
alma del erizo. Madrid, Alfaguara.
Cuentos que son realmente fábulas con sus moralejas
irónicas. Martín es gran fabricante de situaciones
conflictivas pero no muy complicadas, para iluminar temas como
: la autenticiad y cómo venderla ("Bertrand Romaild",
donde "reality TV" es muy irreal); la generosidad y
la venganza, el amor mal dirigido, y la arbitrariedad de categorías
morales como 'la belleza'. Son situaciones imposibles, casos
extremos para destacar algún dilema, y como parábolas
morales son interesantes y divertidos. Lo que faltan son personajes
complejos y el diálogo que nos permitiría conocerlos.
20050425
Martín Moreno, Francisco. México
negro: una novela política. México D.F.: Joaquín
Mortiz, 1988.
Más historia que novela, sobre la explotación
yanqui del petróleo mexicano, desde Porfirio Díaz
a Lázaro Cardenas, y sus consecuencias políticas
y sociales dentro de México. Basado principalmente en
las investigaciones de Friedrich Katz y otros. Como historia,
interesante, con retratos de varios personajes históricos
(pero con fallas: habla continuamente del presidente "Woodward
Wilson" y menciona "su generoso bigote"); como
novela, muy muy lento. Los personajes ficticios están
agregados pero no integrados en la historia, por lo menos hasta
la p. 300, donde yo lo abandoné.
Martínez, Tomás Eloy. Santa
Evita. Barcelona: Seix Barral, 1995. 394
Historia de la muerte de Eva Perón y de las andanzas de su cadáver
embalsamado, en la custodia de unos militares obsesionados con
ella y el cadáver. Lo único que tiene de ficción
es quizás la estructura, que es más como novela
que historia o biografía. Me gustó mucho,
pero no para emular. Es otra de esas novelas donde el autor hace
su propia producción de la obra parte del argumento.
Mateo, Andrés L. La balada
de Alfonsina Bairán. Madrid: Alianza Editorial, 1999.
166
El protagonista es la luz en esta novela sobre algunos aspectos
de la vida urbana durante el trujillismo. La 'balada' parece
ser pintada más que contada. Como los lienzos de V